PLENO DEL AYUNTAMIENTO DE MADRID- DESPIDOS ARJÉ

Espinar reclama más control en los servicios externalizados para evitar incumplimientos y despidos como los de Arjé

29/01/2019

•    La portavoz socialista en la Comisión de Cultura ha afeado que el gobierno municipal adjudique contratos en distintos distritos a Arjé, “una empresa que tendría que ser declarada non grata en la ciudad de Madrid porque con los trabajadores no se juega”.

•    “Mejoren los mecanismos de control por parte de este Ayuntamiento porque externalizar un servicio no le exime de su responsabilidad. El servicio sigue siendo público y, si lo olvidan, no se diferencian de la derecha”, ha advertido.


Madrid, 29 de enero de 2019.-
La portavoz socialista en Cultura y Deportes, Mar Espinar, ha criticado duramente el Gobierno de Ahora Madrid por persistir en la adjudicación de diferentes concursos en varios distritos a la empresa Arjé, protagonista reciente de poner en vilo a una treintena de trabajadores del proyecto “Madrid Libro Abierto” (que fueron salvados in extremis por el Ayuntamiento) y empresa reincidente en saltarse a su antojo algunas de las condiciones contractuales suscritas con el Consistorio.

“No estamos a salvo de que Arjé reincida hasta que el Ayuntamiento no tome medidas contundentes contra ella. Esta empresa merece la tarjeta roja”, ha indicado la concejala socialista durante su intervención en el pleno.

Espinar ha pedido al Ayuntamiento de Carmena que “mejore los sistemas de control sobre las empresas, sobre el cumplimiento de los contratos y de las condiciones laborales de los profesionales que imparten el servicio”. En su opinión, el Ayuntamiento debe dar ejemplo y garantizar la dignificación de los trabajadores directos e indirectos.

Además ha exigido que, a través de cláusulas sociales, se mejoren las condiciones salariales “para estos profesionales y para los del resto de programas que sufren de igual manera los azotes de un “maltrato salarial”, como las situaciones denunciadas por Espinar sobre los salarios de los trabajadores de los centros culturales de los distritos.

“Mejoremos los mecanismos de control por parte de este Ayuntamiento, externalizar un servicio no le exime de su responsabilidad. El servicio sigue siendo público. Si lo olvidan, no se diferencian de la derecha”, advertido a la bancada de Ahora Madrid. 
¿Por qué Arjé?
Espinar ha preguntado por qué Arjé –una empresa cuyas cuentas no se auditan desde 2015- vuelve a ser la adjudicataria de un programa cuya gestión ha provocado “un calvario a los trabajadores”, que se encontraron  el pasado 15 de enero con un despido por correo electrónico. “Arjé actuó con un desprecio inaceptable que el ayuntamiento sí permitió”, ha lamentado.

Pero la trayectoria de incumplimientos por parte de esta empresa viene 2016/2017, cuando no subrogó a los educadores de DYPSA y además intentó bajar el sueldo de 22 euros a 16 euros la hora. En la temporada 2017/2018 ejecutó un prorrateo del finiquito, algunos sustitutos no cobraron las visitas en los meses de abril y mayo y la nómina general de junio de 2018 no se cobró hasta un mes después, pero “el ayuntamiento en vez de alarmarse premió a Arjé con una nueva adjudicación”, ha lamentado la edil.

En septiembre tampoco comunicó al ayuntamiento el cambio de chalecos, el cambio de hoja de encuestas, el cambio de horario, o la supuesta reducción de tablets y micrófonos. El 8 de Noviembre procedió a transmitir a los trabajadores una primera falta de liquidez que, supuestamente, estaría en vías de solución. Ese mismo mes los trabajadores pidieron una reunión urgente con el Área y con la empresa sin obtener respuesta alguna. El 5 de diciembre los trabajadores presentaron una denuncia en Inspección de Trabajo. Pocos días después se atacó su derecho a la huelga al ser canceladas las visitas del día exacto en el que tenían previsto concentrarse para manifestar su indignación. Así, hasta llegar al correo electrónico con el anuncio del despido.

“Desde el minuto uno se produjeron incumplimientos de la empresa con los trabajadores. Y desde el minuto dos, el Área parece que le coge gusto a ponerse de perfil porque, si bien la supervisión era semestral, la gravedad de los acontecimientos deberían haber obligado a una intervención de urgencia”, ha subrayado.

Trabajadores mal pagados
Los trabajadores del programa “Madrid, Libro Abierto” no llegan a los mil euros mensuales, los suplentes cobran menos dinero a la hora y son obligados a cubrir bajas sin darles tiempo para preparar la visita. La salud laboral tampoco llega al aprobado: les han retirado los micrófonos para enseñar los espacios. “Estas situaciones no las puede consentir un gobierno de izquierdas”, ha finalizado.