COMISIÓN DE DESARROLLO URBANO SOSTENIBLE

El PSOE exige a Ahora Madrid que actúe con “todo el rigor” contra Metrovacesa por “mobbing inmobiliario” a los inquilinos de la Colonia Banesto

21/02/2018

•    La portavoz socialista en la Comisión de DUS, Mercedes González, ha reclamado al delegado Calvo que, primero, exija a Metrovacesa la conservación de las viviendas y, segundo, abra los expedientes disciplinarios y sancionadores por realizar obras sin autorización.


•    “No podemos mirar hacia otro lado y por eso le requiero que actúe de forma contundente”, ha pedido la concejala socialista.


•    Los 39 vecinos que aún quedan en la colonia –la mayoría de ellos octogenarios- están siendo acosados por  Metrovacesa para que abandonen las viviendas.
Madrid, 21 de febrero de 2018.-

La portavoz socialista en la Comisión de Desarrollo Urbano Sostenible, Mercedes González, ha exigido a José Manuel Calvo que el gobierno municipal aplique “todo el rigor y el ordenamiento jurídico” contra Metrovacesa por el acoso de esta inmobiliaria a los 39 vecinos que aún residen en las 160 viviendas de la Colonia Banesto.

“No podemos mirar hacia otro lado y por eso le requiero que actúe de forma contundente”, ha exigido la portavoz, que ha reclamado al área una actuación en dos ejes: requerir a Metrovacesa el cumplimiento de los deberes de conservación de las viviendas y edificaciones (realizando los trabajos precisos para arreglar y reponer los desperfectos causados para restablecer las mínimas condiciones de seguridad, salubridad, accesibilidad, ornato y decoro) y abrir los oportunos expedientes disciplinarios y sancionadores por obras realizadas sin autorización y contrarias al deber de conservación de la edificación.

Desde noviembre del pasado año, los vecinos que permanecen en la Colonia Banesto –la mayoría octogenarios- están padeciendo “mobbing inmobiliario” por parte de Metrovacesa, actual propietaria de las viviendas y más pendiente de obtener un jugoso negocio inmobiliario de la parcela que del bienestar de los inquilinos.

En noviembre del pasado año los vecinos comenzaron a recibir burofaxes de Metrovacesa instándoles a abandonar sus viviendas antes del 31 de enero de 2018, esgrimiendo que al no ser empleados actuales de Banesto debían desalojar las viviendas. Días después, la propia Metrovacesa dejó sin efecto el plazo dado para abandonar las viviendas.


Paralelamente se produjo la ocupación de dos viviendas que los vecinos denunciaron ante Metrovacesa y que provocó que la constructora cambiase las puertas de las viviendas con planchas metálicas. A partir del 26 de enero, operarios de Metrovacesa comenzaron a arrancar las puertas de entrada a las viviendas, destrozando las viviendas por dentro, con la excusa de evitar más ocupaciones.


“Es evidente que todas estas acciones, en algunos casos promovidas directamente por Metrovacesa –ha explicado González- tienen por objeto que los octogenarios de la antigua Colonia de Banesto abandonen sus viviendas, dado que las 25 hectáreas en una zona de la ciudad, entre Arturo Soria y la Gran Vía de Hortaleza, son un suculento negocio, en la que el precio del suelo cotiza por encima de los 5.000 €/m2, lo que alentaría sin lugar a dudas un jugoso negocio de especulación inmobiliaria”.


La Colonia Banesto
A finales de los años 50, Banesto recibió unos suelos entonces a las afueras de Madrid, para edificar un complejo urbanístico en el que se incluía la denominada “Central de Valores”, el nuevo “Centro de Cálculo” así como 160 viviendas repartidas en 10 portales con cuatro alturas sin ascensor y cuatro pisos por planta, cuyos arrendatarios serían los propios trabajadores de Banesto. En aquellos momentos, los contratos de arrendamiento se realizaron por la relación contractual de los empleados de Banesto y como viviendas de renta limitada.


Con la firma de los convenios colectivos del sector de banca, las entidades financieras asumieron la obligación de no desalojar a los empleados de Banesto aunque estos se jubilaran, trasladando las obligaciones de subrogación del arrendamiento de la vivienda establecida en la Ley de Arrendamientos Urbanos de 1964.


Tras la promulgación de la LAU de 1994, los vecinos de la Colonia Banesto acordaron actualizar sus rentas, manteniéndose la obligación de subrogación y prorrogas obligatorias de sus contratos de arrendamiento por Banesto.


Con la reestructuración del sector financiero, Banesto fue absorbido por el Banco Santander, y este trasladó a la inmobiliaria Metrovacesa (empresa participada en un 70,5% por el Santander) el complejo urbanístico de Banesto.